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Situación de las mujeres en Nicaragua

*Situación de las mujeres en Nicaragua aparece en el podcast:

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Nicaragua es un país relativamente pequeño. Ocupa 130.000 kilómetros cuadrados -como Grecia más o menos- en los que viven unos seis millones y medio de personas. 

Primero, Nicaragua sufrió el colonialismo español, hasta principios del siglo XIX, y por si fuera poco, después formó parte de un par de experimentos políticos cuando España perdió su control en el territorio. Experimentos que fueron el Imperio Mexicano y la República Federal de Centroamérica. 

Finalmente, se independizó totalmente en 1838. Bueno, totalmente… sobre el papel. Porque a partir de entonces, su historia, como le ha pasado a casi todos los países americanos en mayor o menor medida, ha estado marcada por el intervencionismo de los Estados Unidos

Intervenciones de todo tipo: políticas, económicas y también militares, tanto indirectas como directas. Entre 1912 y 1933, Nicaragua estuvo ocupada militarmente por USA, como le ocurrió a otros países del continente por la misma época. En ese contexto, hubo guerrillas contra EE.UU. y contra sus aliados internos, que eran el propio gobierno nicaragüense y la llamada Guardia Nacional nicaragüense. El gran líder de esa resistencia guerrillera era un señor que se llamaba Augusto César Sandino. Cuando Estados Unidos se va en 1933, la guerrilla de Sandino decide firmar la paz y desmovilizar a sus tropas, pero el jefe de la Guardia Nacional, muy proyanqui, un señoro llamado Anastasio Somoza, ordena asesinar a Sandino en 1934. 

Este Anastasio Somoza, apodado “Tacho”, se hace con el poder muy poco después, en 1937, e instaura una dictadura brutalDe derechas, claro, y apoyada por los EE.UU., por supuestísimo. 

Una dictadura que tuvo un carácter familiar, además. Porque el primer dictador será Somoza, pero luego lo sería uno de sus hijos y después el otro, el primero se llamaba también Anastasio Somoza y al que apodaban“Tachito”. Además, había familiares en todos los puestos importantes del Estado, incluido el ejército, obviamente.

A finales de los años 50 y principios de los 60 se consolidó una oposición armada contra la dictadura, que acabó liderando la organización Frente Sandinista de Liberación Nacional, más conocida por sus siglas, “FSLN”. Toma ese nombre en homenaje al líder revolucionario que había sido asesinado por Somoza treinta años antes. 

Por fin, en 1979, estos sandinistas consiguen acabar con la dictadura y echar a Anastasio Somoza hijo del poder. La cosa tiene su justicia poética, porque a Somoza, que huyó del país, lo encontró y lo mató un comando sandinista al año siguiente, en la calle Generalísimo Franco de Asunción, en la capital de Paraguay.

Cuando llegan al poder los sandinistas, intentan poner en marcha un programa social con el apoyo de la Unión Soviética, de México y de CubaAunque entre los sandinistas no solo había marxistas-leninistas, también había socialdemócratas y gente vinculada a la teología de la liberación… Eran un grupo heterogéneo. Repartieron tierras, promovieron la educación y la sanidad… Y con bastante éxito a pesar del contexto tan difícil porque Estados Unidos empezó a armar, entrenar y financiar guerrillas contra los sandinistas: las famosas “contras” nicaragüenses, que llevaron a cabo más de mil ataques terroristas en una década: desde el 79 hasta el año 1990. 

La revolución sandinista no puso en marcha un sistema de partido único, sino que en 1984 se celebraron unas elecciones libres y democráticas que ganó el FSLN y que auparon a la presidencia a un señor que se llamaba, y se llama, Daniel OrtegaYa vais viendo por qué nos tenemos que ir tan atrás a contar la historia de Nicaragua…

En 1990 hubo unas nuevas elecciones y en este caso las perdió el sandinismo y las ganó la coalición opositora, de derechas, pero en la que había también algún partido opuesto al sandinismo que no era de derechas. A raíz de esas elecciones accedió a la presidencia una mujer que seguro que os suena y que fue la primera mujer presidenta de un país centroamericano: Violeta Chamorro. Desde entonces y hasta 2006 la derecha gobernó Nicaragua, que llevó a cabo una política represora contra los sandinistas durante algunos periodos. 

Pero, en 2006 volvieron a ganar las elecciones los sandinistas y volvió a la presidencia Daniel Ortega… Y hasta hoy. De hecho, como sabéis, hace unos días se celebraron elecciones en Nicaragua y Ortega ha salido reelegido de nuevo.Informar desde España de cuál es la situación actual de Nicaragua no es fácil, primas. En primer lugar, es cierto que, como sucede con Venezuela, hay una intoxicación mediática importante y una campaña de desprestigio contra la Nicaragua de Ortega que parte sobre todo desde los Estados Unidos. Esto es algo que viene de muy lejos y que no se puede ignorar. 

Ahora bien, de un tiempo a esta parte llegan noticias desde muchos frentes distintos que hablan muy mal de la realidad nicaragüenseAmnistía Internacional, por ejemplo habla de una estrategia gubernamental de represión sistemática de la disidencia, de detenciones arbitrarias de activistas, de violencia contra los pueblos indígenas que quedan impunes, etcétera. 

Sobre todo desde la ola de protestas ciudadanas de 2018 contra los recortes en seguros sociales, parece que la represión se ha disparadoPor otra parte, es también evidente el poder personalista que está acumulando Ortega, que tiene a su mujer Rosario Murillo como vicepresidenta. 

La falta de transparencia, el control de los medios de comunicación… En fin, aspectos que nada tienen que ver con la izquierda. Entonces pues bueno, sabiendo que hay que tener siempre cuidado con lo que nos llega de Nicaragua a través de los grandes medios, porque hay intereses claros detrás de esas informaciones, lo cierto es que son muchas las voces que señalan que al sandinismo de Ortega le queda de sandinismo el nombre y poco más

Lo que no deja lugar a dudas es que a las feministas les sobran motivos para criticar duramente a Nicaragua. Empezando por la figura misma del presidente, porque Ortega fue acusado por su hijastra de abusar sexualmente de ella desde los 13 hasta los 22 añosPara sorpresa de nadie, un tribunal nicaragüense le absolvió de esas acusaciones porque se consideró que el sexo había sido consentido. Zoilamérica, que así se llama, tenía 13 años cuando comenzaron las violaciones. Ella ha seguido insistiendo y su relato es muy claro y muy explícito. Hay de hecho algunas acusaciones más contra Ortega por violador, Zoilamérica no es la única. 

Y el caso es que Nicaragua se viene presentando en los últimos años como un ejemplo a nivel de igualdad entre los sexos. Se habla, un poco en la línea de lo que vimos con Ruanda, de una especie de milagro igualitarista nicaragüense. Y el principal soporte de esa visión es nuestro ya viejo conocido, porque nos ha salido más veces en esta sección, Índice Global de la Brecha de Género, que hace anualmente Foro Económico Mundial. Ese Foro hace más mal que bien con sus mierdas de estadísticas. Nicaragua aparece nada menos que en el puesto número 12 en 2021 -España está en el 14-, y en 2020 aparecía todavía más arriba, en el quinto puesto. 

¿Por qué aparece Nicaragua tan alto? 

Bueno, pues porque es uno de los países del mundo donde hay más mujeres en cargos políticos, por una parte. Siempre remarco cuando hablamos de este Índice lo poco que habla de la realidad de las mujeres, ya solo por ser un foro económico, te haces una idea de qué van sus ránquins, pero es que sus estadísticas de mierda, por desgracia, tienen mucha relevancia a nivel global. 

Por cosas como que, junto a España, es el país de habla hispana con más mujeres en gabinetes ministeriales. Esto se ha conseguido a raíz de una ley de cuotas de 2012, que ha cambiado totalmente el panorama en ese sentido. Hoy más del 40% de los ayuntamientos los presiden mujeres, cuando en 2008 eran menos del 9%, por ejemplo. También es otro país del mundo donde las mujeres están mejor que el hombre a nivel educativo, que como sabéis, no son pocos precisamente. Lo raro es al revés

Otro aspecto que este ranking valora es la participación femenina en el mercado laboral, y ahí los datos de Nicaragua son bastante malos, solo la mitad de las mujeres están en el mercado laboral contra el 87% de los hombres. Pero tal y como funciona este ranking, los aspectos positivos compensan y acaban situando a Nicaragua en ese sorprendente doceavo puesto mundial. 

Sobre el tema del mercado laboral, las feministas nicaragüenses denuncian, por ejemplo que apenas hay datos oficiales y sistemáticos sobre temas como la brecha salarial, y que la segmentación por sexos del mercado laboral es muy marcadaaparte por supuesto de la feminización de los empleos más indeseados y peor pagados. 

De hecho, en general, la situación económica de las mujeres es claramente peor que la de los hombres. Se ve en muchas parcelas, por ejemplo, las mujeres rurales están súper discriminadas en cuanto al acceso a la propiedad de la tierra. Hay programas recientes de microcréditos que intentan corregir parcialmente esta situación, pero de momento no parece que sean ni por asomo suficientes. 

El problema añadido de estos rankings que tanto aprovechan los gobernantes como Ortega, es que comparan y puntúan la situación de las mujeres en relación con la situación de los hombres del país concreto en cuestión, no en relación con la situación de las mujeres de otros países. 

Me explico con un ejemplo que creo que se entiende bien. En Nicaragua, el 82.8% de las mujeres saben leer y escribir, frente al el 82.4% de los hombres. Al estar mejor las mujeres que los hombres, puntúa en ese apartado mejor que España, por ejemplo, donde el 98% de las mujeres y el 98.9% de los hombres saben leer y escribir. Y de todas formas, las cosas que de verdad nos parecen preocupantes suelen quedar fuera de índices como ese del Foro Económico Mundial

Nicaragua es una sociedad muy patriarcal, donde pesan el machismo y lo que se llama el “marianismo”, que es como se denomina en parte de América Latina a la idea de la mujer como madre piadosa, esposa, cuidadora, atenta… A imagen de la Virgen María, de ahí el nombre. De lo del embarazo por espíritu santo ya no se comenta nada, claro. Y el caso es que en esta sociedad tan patriarcal, y tan empobrecida también, porque Nicaragua es uno de los países más pobres de América Latina, las cifras de violencia machista están disparadas

Los datos que se manejan dan auténtico pavor. Los datos, punta del iceberg, vuelcan lo siguiente: un tercio de las mujeres nicaragüenses afirma que su primera relación sexual fue forzada, tela, y un 40% dice haber sufrido violencia sexual a manos de su pareja. 

En Managua, la capital y con diferencia la ciudad más poblada del país: 8 de cada 10 víctimas de agresiones sexuales son menores de edad. Y la cifra de feminicidios en Nicaragua no solo es devastadora, es que va en aumento: 61 asesinadas en 2018, 63 en 2019 y 71 en 2020. Teniendo en cuenta que la población de Nicaragua es de solo 6 millones de personas, es como si en España sufriéramos más de 500 feminicidios anuales. Pero ahí anda Ortega con su doceavo puesto. ¿A quién benefician estos ránquings del foro económico? Pues eso.

¿Qué se está haciendo contra la violencia machista?: 

Gracias a las presiones de la lucha feminista de las nicaragüenses, en 2012 se aprobó una Ley contra la Violencia hacia las MujeresEs una ley bastante completa, que incluye las distintas formas de violencia machista, incluidas la psicológica y la económica, y reconoce el feminicidio como una modalidad específica de crimen

¿Qué ha pasado sin embargo con esta ley tan prometedora?: 

Pues que tan pronto se aprobó, se decidió no destinar fondos para desarrollarla decentemente, eso para empezar. Y para seguir, que por presiones de la Iglesia al final se han anulado algunas disposiciones de la ley y, por ejemplo, se han acabado cerrando las comisarías específicas para mujeres que se habían puesto en marcha para ocuparse de los casos de violencia machista. 

En cambio, se han abierto “consejerías familiares” que lo que hacen es mediar entre las partes en casos de violencia machista. Como si hubiera algo que mediar, ¿sabes? Claro, todo esto en general va muy en la línea de la promoción de la familia tradicional. Más patriarcado y más machismo dentro incluso de las propias leyes feministas.

Otra cuestión muy preocupante, yo diría que la otra gran lucha que tienen planteada las compañeras de Nicaragua junto al combate contra la violencia machista, es el abortoLa Asamblea Legislativa de Nicaragua prohibió el aborto en todos los supuestos en 2007. Es una prohibición total, incluso si está en riesgo la salud de la madre. 

Imaginad qué supone esto para las niñas y mujeres en un país con unas tasas de violencia sexual y pederastia tan atroces, y las consecuencias directas de esta violencia, porque Nicaragua tiene una de las tasas de embarazos adolescentes más altas de América LatinaPorque casi el 30% de las mujeres tienen criaturas antes de los 18 y, de ellas, el 50% son madres antes de los 14 años. Es tremendo. Pues bien, esta prohibición del aborto contempla penas de hasta 6 años de cárcel para los sanitarios que lo practiquen y de hasta dos años para las mujeres que aborten. 

A veces se ha castigado incluso a mujeres que han tenido un aborto espontáneo, porque claro, a ver cómo lo diferencias en según qué casos. Estos casos ocurren en todos los países donde el aborto está prohibido. 

Uno de los efectos de esta ley, bastante inmediato, fue el aumento de las muertes por complicaciones en el embarazo. Mismas historias repetidas también en todos los países donde el aborto está prohibido. Allí donde la Iglesia tiene influencia, las mujeres siempre corren peligro de muerte. 

Pero, espera, que para el aborto son muy católicos, pero para la prostitución ya menos, que ahí le están quitando cosas a las hombres, no a las mujeres, y ya ahí la Iglesia se retira a sus aposentosLa prostitución en Nicaragua es legal y se calcula que hay alrededor de 15.000 mujeres prostituidas en el país. La prostitución infantil está muy extendida también, y muy ligada a los abusos sexuales dentro el hogar. El 68% de los y las menores -sobre todo “las”- abusadas sexualmente en Nicaragua lo son en sus hogares

Y en cuanto a las relaciones homosexuales, pues fueron despenalizadas en 2008, pero apenas hay leyes para proteger al colectivo LGTB, que sufre mucha discriminación a todos los niveles. No son legales las uniones civiles entre personas del mismo sexo, no digamos ya los matrimonios, no pueden adoptar y el Estado no reconoce la existencia de familias monoparentales ni monomarentales. 

Con todos estos mimbres, pues no es de extrañar que el movimiento feminista en Nicaragua se haya erigido en una de las principales fuerzas de oposición a Daniel OrtegaHay bastantes grupos feministas en Nicaragua, desde católicas proabortistas hasta grupos lesbofeministas radicales, por ejemplo. 

Os colgaré en la web, además de una peli ambientada en la revolución sandinista que os recomiendo mucho y que dirigió nuestra querida Laura Astorga, una entrevista con una feminista y antigua guerrillera sandinista que creo que explica muy bien cómo están las cosas y por qué esa oposición del feminismo al régimen de Ortega.

Ilustraciones > Canina Walls

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