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Germaine Greer

*Germaine Greer aparece en el podcast:

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Hoy profundizamos en la vida y obra de Germaine Greer, otra feminista radical histórica, cuyo activismo en los años 70 la hace imprescindible para entender la segunda ola del feminismo.

Germaine nació en Australia en 1939. A los 18 comenzó a estudiar Literatura Inglesa en la Universidad de Melbourne. Allí sufrió una violación que la metió de lleno en una dura depresión. Un hombre la golpeó una y otra vez al grito de “fóllame”. Lo sabemos porque ella mismo acabó contándolo, pero muchos años después.

Germaine siempre ha sido polémica, incluso dentro del propio feminismo. Cuando presentó su libro Sobre la violación, dijo que «la mayor parte de las violaciones son simplemente desganadas, descuidadas e insensibles. Cada vez que un hombre se pone encima de su mujer e insiste en gozar de ella, la está violando. Pero eso nunca terminará en juicio».

Germaine apela por hacer una diferenciación entre las violaciones con violencia y las violaciones dentro del matrimonio, ya que considera que las secuelas no son las mismas. Y sobre esto, dijo: 

“Nos dicen que es un crimen sexualmente violento, un experto como Quentin Tarantino nos dirá que cuando usas la palabra violación estás hablando sobre la violencia… es uno de los crímenes más violentos en el mundo. Mentira, Tarantino”. 

Germaine Greer asegura que para ella, los casos de violación dentro de la pareja, debería pagarse por el violador con 200 horas de trabajo social y el tatuaje de una «R» (rape, violación en inglés) en el cuerpo del violador.

«Un pequeño tatuaje estaría bien, tal vez una «R» en su mano. Aunque yo la preferiría en la mejilla.” dijo.

Pero antes de todo esto, que es relativamente reciente, Germaine tuvo sus primeros flirteos con la segunda ola en Sidney, donde entró en contacto con diversos grupos de corte más o menos anarquista, ideología que influyó bastante en su pensamiento posterior.  

Germaine escribió su obra más conocida, La mujer eunuco, en 1970, mismo año que los libros icónicos de Millett y de Firestone de los que os hablamos semanas anteriores. En La mujer eunuco, ella critica la idea de feminidad, un estándar que encorseta a las mujeres, que las ata a un conjunto de estereotipos sexistas y que las impide empoderarse.

Germaine tenía muy claro, además, que el nuevo feminismo tenía que ser revolucionario, que era necesario superar el feminismo reformista que habían representado las sufragistas de la primera ola y que en su época abanderaron mujeres como Betty Friedan.

En cuestión de meses, La mujer eunuco se convirtió en un rotundo éxito de ventas y Germaine en una estrella mediática, elegida mujer del año en el Reino Unido en 1971. Una auténtica celebrity que compaginaba las apariciones en televisión y en las revistas con su labor como periodista, que le llevó a conflictos como Vietnam.

A principios de los 80 empezó a dirigir un centro de estudios de literatura escrita por mujeres en una universidad estadounidense y puso en marcha una revista dedicada a sacar a la luz a escritoras invisibilizadas por la historiografía patriarcal. Germaine ha escrito un montón de libros y aquí no tenemos tiempo de referirnos a todos, así que mencionaremos solo otros dos:

El cambio: mujeres, vejez y menopausia, de 1991, en el que aborda con mucho humor el tema del envejecimiento de las mujeres en el marco de una sociedad patriarcal; y La Mujer Completa, de 1999, que es la continuación de La Mujer Eunuco y en el que Germaine critica que el feminismo está perdiendo el rumbo y dejándose llevar por mensajes posmodernos y por el conformismo en torno al concepto de igualdad.

Germaine Greer siempre ha sido una figura muy controvertida. Una especie de francotiradora del feminismo que no ha dudado en estar en el ojo del huracán por distintos temas. Recientemente, con casi 80 años ya, levantaron mucho polvo sus críticas a las mujeres que denunciaron los abusos de Harvey Weinstein por no haber dado la cara antes. Poco sorora ahí, Germaine. Seguro que en el futuro seguirá metiéndose en barrizales, porque aunque tiene 81 años, a esta mujer le queda mucha cuerda todavía. En todo caso, con sus luces y sombras, nos ha dejado algunos de los libros más icónicos del feminismo radical y su presencia en la creación de la segunda ola fue y es de merecido reconocimiento. 

 

Ilustraciones > Canina Walls

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