La Unidad Central de Ciberdelincuencia alertaba ayer de que las descargas de pornografía infantil había subido un 25% durante el confinamiento. Eso implica que también se está generando contenido y que se está extorsionando a niñas y niños para que lo creen ellos y se los envíen a los pedófilos. Cecilia Carrión, inspectora de dicha unidad, contaba a El Periódico que es la nueva aplicación de moda entre los menores, Tik Tok, la que han elegido los depredadores para encontrar nuevas víctimas.