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El tiempo es oro, y se lo están quedando ellos

Hace unos meses, tuiteé algo que escuché mientras una mujer hablaba con su vecina desde el balcón. No era queja, no era enfado, era una oración enunciativa, sin más. La mujer dijo lo siguiente: «Estoy aprovechando que mi marido ha salido con la bici para ponerme al día con las lavadoras».