8/3/2022
Decir que «el feminismo es abolicionista» equivale hoy en día a lo que hace no tanto era proclamarte feminista. Genera controversia, incomodidad. Y el problema es que se genera dentro del propio movimiento: un movimiento que hace pocos años comenzó a desviarse por un camino bizarro en el que se reivindica el feminismo a la vez que se grita que las mujeres prostituidas eligen libremente vender sus cuerpos.