16/3/2022
Las mujeres del este de Europa ya eran, antes de la guerra, víctimas de redes de trata y de tráfico de personas. Con el éxodo tras el ataque ruso, en el que marchan ya 3 millones de ucranianas (porque mayormente son mujeres, niñas y niños) esta realidad se cierne con más vehemencia que nunca. Escapar de una guerra para niñas y mujeres no es «solo» lograr traspasar una frontera y buscar refugio, es pelear por el camino contra la violencia sexual y zafarse de mafias que buscan sacar dinero explotando sus cuerpos.