Llevamos un año donde la pandemia lejos de disminuir la violencia machista ha hecho que desciendan las denuncias. La pedofilia, y por tanto la pederastia que genera contenido, se ha multiplicado, «el empleo femenino ha retrocedido más de 10 años y los cuidados se triplicaron en algunos países (de América Latina)» como cuenta María Noel Vaeza. También en países como Estados Unidos y España, la brecha en el empleo ha crecido.